miércoles, 23 de abril de 2008

Solo lo que el viento puede ver.


Donde quedarán los bochornos de las tardes Guayacas?
Me queda solo el olor de mis vidas pasadas,
tan solo me queda apagar la vela del recuerdo y
encontrarme sola en la oscuridad...
Que ves dentro de tí?
No hay sombras, no hay paz!
Pero debo decirles, debo contarles, presten atención,
porque los años se van como los pajaros de verano... volando alto.
Una vez cruzando la calle me topé con los ojos de un niño,
su mirada tridimensional, trayéndome pasado, presente y futuro.
Debo detenerme a pensar: Que somos? Páginas a medio llenar?
¿ Que debo hacer para leer el final de un libro?
Como un trozo de pan con manjar, mi lengua disfruta de la dulzura,
siento silencio a mi alrededor, siento paz caminando por las aceras,
pero dentro de mi, esta guerra sin fronteras, esta guerra sin razón.
Los cuentos de la niñez se hace futuro,
me encuentro dentro de una gran burbuja, llena de azúcar y limón.
Cierro los ojos por un momento y siento que la vida sigue ahi,
Pero quienes son ustedes?, no logro ver bien, me siento cansada,
llevo vidas enteras sentada sobre esta silla eléctrica,
no puede haber muerte más cruel que terminar frente a una sopa fría
y repleta de malos recuerdos.
Sigo viajando a través de los ojos de este niño,
estos mismos ojos que me transportan a este mundo que no conozco.
Pero las palabras mueren y los pensamientos se alejan...
Ya nadie habla, donde se han ido todos?
Camino hacia el parque de mis sueños, siento que el viento me lleva,
porfin estoy aqui, porfin estoy allá, porfin encuentro algo.
Y es bueno saber que mi burbuja esta volando alto,
arriba, arriba, solo arriba se puede volar, solo ahi se puede estar.