
Ese bien podría ser el título de un libro pero en mi caso era literalmente mi cartero el que se llevaba esos honores.
El mundo de las cartas escritas estuvo muy relacionado con nosotros. De hecho a los pocos días de haber conocido a mi Chanchito recibí un sobre desde España con 7 chupachups y una mini carta diciendo que como no sabía cual era mi sabor favorito me había enviado los 7 para que yo pudiera elegir :)
Nunca nadie me había enviado un paquete, carta o postal a través de correos, bueno miento, una vez si me llego una carta cuando vivía unos meses en Quito. Mi prima y mis hermanos me la enviaron. Pero esto era diferente... de hecho MUY diferente.
Primero seré franca, a mí el Chanchito me gustó desde el inicio, me encantaba como me escribía a través de mails, siempre tan atento, tan serio a la vez, era la primera vez que el coqueteo pasaba a segundo plano porque lo más importante para nosotros era la comprensión, el cariño.
Como el siempre me contaba de sus días medios aburridos en Zaragoza (donde estaba estudiando español) y me decía que se imprimía mis mails y se los leía una y otra vez en el comedor estudiantil yo pensé que si eso hacía con un mail mío entonces seguro que si le escribiría una carta con mi puño y letra lo haría aun mucho más contento.
Bajé con mis papeles a la sala y mientras mis padres veían la novela de las 8p.m me puse a escribir la primera carta que empezaría por desatar un correo escrito sin fronteras ;)
Escribí y escribí... tonteras pero escribí. No recuerdo bien todo lo que le envié ademas de la carta puede que también una postal y para colmo se me ocurrió dibujar mi OJO y enviárselo jejeje si soy loca :D
Aún recuerdo bien su euforia cuando me escribió por internet que mi carta le había llegado. Sus palabras eran cálidas y llenas de alegría y yo me sentía muy agradecida de que los servicios de correos hubiesen funcionado bien.
Un 17 de octubre del 2001 me puse mi reloj nuevo para irme a la Universidad. Recién estaba empezando allí y ese día quería ir medio arregladita. Cuando regresaba a casa me lo robaron :(
Venía triste porque era la primera vez que me lo ponía, simplemente no podía creer cuanta mala suerte tenía. Al llegar a casa vi como un Señor montado en una bicicleta se iba de casa y mi mamá cerraba la puerta. Mi mamá aun no se alejaba mucho de allí asi que cuando toqué el timbre ella me abría inmediatamente. Logré decirle que me habían robado el reloj pero ella no me dejó terminar de hablar y me enseño algo.
Era una postal, una de las postales más lindas que he visto en mi vida y lo mejor de todo, era para mí :)
Cuando ví quien la enviaba se me llenó el corazón. El texto era la cosa más linda y sincera que había leído.
En aquella época habían racionamientos de luz y mi mamá decia que si tenia prendida la compu mucho tiempo y se iba la corriente entonces la compu se dañaría y pues tenía razón así que le había comunicado a "mi amigo alemán" que no podría escribirle tan seguido como antes. En la postal me decia que no me preocupara si no podía escribirle, que el se conformaba con 2 mails a la semana y como dato curioso, a un costadito de todo lo que había escrito y en letra casi invisible decía lo siguiente:
"pd: recuerda que te estimo mucho y que pienso en tí".
Irónicamente esa postal era una postal de la ciudad de Münster donde exactamente 6 años después yo iba a vivir con el que había escrito aquella postal.
Y al parecer las postales era algo que a mi "amigo" encantaba porque empecé a recibir cada vez más y más postales, al inicio empezaban así: "Querida amiga"...después se fueron escribiendo así: "Querida Julia" , después "Querida maldita" ( esto no es nada malo es algo que solo nosotros sabemos), y el 2 de noviembre del 2002 ya cambió a "Hola mi amor".
Como nos confesamos "amor" un 7 de septiembre, decidimos pues que ese sería el día de nuestros mensuarios. El me prometió que me enviaría cada 7 una postal y al inicio pensé que estaba diciéndolo de chiste y que se olvidaría como hacen todos los hombres con fechas de aniversarios y esas cosas pero NO, no se olvidó y en efecto cada 7 de septiembre yo recibía una postal, muchas veces llegaban 2 o 4 días después pero eso daba igual. La emoción de recibir mis postales mensuales era grande. Con el pasar del tiempo fui cogiendo experiencia en adivinar cuando llegarían. Muchas veces acertaba y más de 1 vez pesqué al cartero leyendo mis postales pero no me enojaba, al contrario, le estaba super agradecida de que me las trajera siempre.
Cuando el Chanchito vino a visitarme al Ecuador una vez coincidió en que llegó una postal que él mismo me había enviado y entonces aproveché para presentarlos jejejeje
Cartero aqui está mi novio, Chanchito saluda al cartero!
Mis postales son muy variadas, pero en general todas hablan del amor en sus fotos delanteras.
Pero mi Chanchito es tan vivaracho que imaginénse lo que se había inventado!!!
Un día estabamos ya hablando como 3 horas por teléfono y mandándonos besos y toda la baborreada que hacen los enamorados y me dice que le haga un favor. Me pide que coja todas las postales pero solo las de mensuarios y que las ponga en fila y que a la cuarta vuelva a empezar otra fila desde arriba y así hasta formar 5 columnas.
Por supuesto lo hago, me voy con mis postales a la mesa del comedor, hago lo que me dice y al final me doy cuenta. Pero que loco está este alemán!!!
Me había enviado postales que coincidían en motivos. La primera fila eran chanchitos, la segunda pollitos, la tercera angelitos y así sucesivamente ;)
Como siempre que me emociono me salen lágrimas, en ese momento lloré y subí corriendo a escribirle un mail.
Supongo que los que tienen relaciones a distancia me entenderán cuando digo lo difícil que fue para mí tener que amarlo con 10.000 kilómetros separándonos el uno del otro.
Nosotros teníamos amor mutuo pero cuando uno lucha contra la rutina toca inventarse el amor.
Las cartas, las postales, los videos, las fotos, los mails, los archivos de voz, los viajes, todo eso formaron parte de nuestra unión y creo que fueron los pilares para que nosotros siguieramos teniendo fé en que las relaciones a distancia si se pueden dar. Y claro que a veces había episodios feos. Malos entendidos, peleas por chat, por teléfono, lloriqueos de 4 horas por webcam, etc etc. Pero así era nuestra relación, así tenía que ser, no podía ser de otra manera.
Yo por mi parte guardo como un gran tesoro mis cartas y mis postales. Estoy segura que algún día mi hija o hijo encontrará su razón de existir a través de nuestras letras escritas con mucho pero mucho amor.